Mostrando entradas con la etiqueta 1977. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1977. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de diciembre de 2008

1977 (VI) Risas en 8mm

Estaba casi a punto de cumplirse ya dos años de la muerte de Franco y lo distinto que parecía todo. Aun así todavía nos quedaba mucho por andar en el camino de la democracia. Aun nos faltaba hacer una Constitución que recogiera todos los derechos fundamentales de los españoles. En casa las únicas referencias a fallecidos eran las que salían en el programa “Mas Allá” del Dr. Jiménez del Oso, cuando hablaban de fantasmas y de psicofonias, despertando en mi gran interés estas ultimas. A mi padre le encantaban los temas ocultos y a mi también. Aunque como ya creo que he confesado alguna vez, quizás era muy niño para ver aquello y reconozco que por las noches pasaba algo de miedo. Muchas noches me despertaba con gran miedo, miedo a sufrir un secuestro por parte de alguna nave extraterrestre, también llamada OVNI, miedo a ver a algún fantasma o peor aun, escucharlo, en fin, miedo a la oscuridad. El caso es que en esas noches los únicos ruidos que escuchaba eran de coches y motos de gente joven que pasaban por la calle, con los radio-casettes de los coches con el volumen algo alto. Una tarde nos fuimos después del colegio a hacer una pequeña excursión a una zona cercana a nuestro barrio conocida como “El Palmeral”. Allí habían construido una modernísima urbanización y justo detrás, había como una especie de bosque de palmeras inmenso. Dentro de ese “bosque” había un par de casas abandonadas. Formábamos aquel grupo Amadeo, Francisco, Pedro, Javier y yo. Nos adentramos en aquel bosque y entramos en una de las casas. Allí encontramos mucha basura y escombros, pero subimos una escalera y entramos en una habitación. Había un colchón tirado en el suelo, botellas vacías de cerveza, un montón de revistas “porno”, y en el suelo me llamo la atención algo que había, como unas fundas sucias tiradas, que parecían globos deshinchados. Mis amigos se rieron muchísimo de mi al preguntarles que era aquello, pero Amadeo me lo explico bastante bien….nunca había visto un condón hasta entonces. Si bien sabia lo que era follar, aun habían cuestiones que no tenia del todo muy claras. El caso es que estando allí oímos el sonido de una moto que se acercaba y salimos como almas que lleva el diablo pensando en que si nos pillaban allí algo malo nos harían. Ahora con el paso del tiempo imagino que sería alguna pareja desesperada con más miedo que nosotros. Amadeo nos contó de regreso que ese verano, en la playa con sus padres se encontró detrás de unas dunas con una chica alemana (por supuesto, mayor que él) y que la chica intento tener “sexo” con él, pero que se asusto y la dejo allí.

Recuerdo que por aquellos días pusieron un programa de estos de variedades que se llamaba “300 Millones” y que se suponía que lo veían en toda Sudamérica. Aún recuerdo como al final, en los créditos, salía una bola del mundo y se iban iluminado los nombres de los países que emitían el programa. También recuerdo que en cada programa lo co-presentaba nuestro presentador español y algún presentador de otro país, y el programa era una especie de monográfico de aquel país.

En casa nuestra amistad con Fina y Jesús se iba consolidando día a día. Fina no tenia ni amigos ni familiares aquí en Alicante, y que mi madre le abriera la puerta de nuestra casa para ella fue un alivio. Además a mi madre le venia muy bien una que una persona como Fina, le echara una mano con nosotros. Fina era (y es, a pesar de que apenas nos veamos) una persona muy cariñosa. Lo mejor de todo es que nos dio cariño por igual a todos. Si bien Verónica era su “niña”, a Elisa le gustaba peinarle su largo pelo, a veces se tiraba al suelo a jugar a los soldaditos con mi hermano Fernando y como no, a mi me ayudaba con mis deberes, me escuchaba y cuando tenia algún ataque de asma me cuidaba. Fina fue en aquella época como nuestra segunda madre. Pero no sólo ella, Jesús, su marido, era un joven fuerte, de barba, con un vozarrón increíble. A pesar de ese aspecto, con Verónica, mi hermana, aquel hombretón se volvía el ser más cariñoso del mundo. Hasta mi padre, hombre cansado de su trabajo y celoso de su intimidad y de la tranquilidad de su hogar, no le costo demasiado aceptar a Fina y Jesús en casa. Una tarde de domingo, después de tomar café, mis padres bajaron a casa de Fina y Jesús y nos dijeron que nos fuéramos a la calle a jugar con nuestros amigos. El caso es que aquello me sorprendió. Sin que ellos lo supieran, subí al rellano de la escalera y pegue la oreja a la puerta de la casa de Fina y Jesús. Allí escuche como el ruido de un proyector de cine y de repente escuche alguna que otra fuerte carcajada…..Con el tiempo supe que lo que estaban viendo era una de esas peliculitas subidas de tono….

Y por fin llego diciembre y mi cumpleaños. No me lo podía creer, ya tenia 10 años, me consideraba todo un hombrecito. En aquellos días finales de 1977 mis padres estaban algo liados con el piso nuevo, tenían que ir cada dos por tres a tomar medidas para los muebles que iban a comprar, y un montón de cosas más. Mi padre vendió el 1400-C a un conocido suyo que tenia una tienda de cebos para la pesca y le venia bien un coche familiar en el que pudiera cargar mercancía. Nosotros muchas tardes, mientras mis padres estaban ocupados, Fina nos cuidaba en su casa. Y así entre risas llegamos a 1978…..

jueves, 11 de diciembre de 2008

1977 (V) Ja soc aqui!!

Y llego septiembre con su inicio del curso escolar. Empezaba 5º de E.G.B., el último curso de la primera etapa, ya que 6º,7º y 8º, la segunda etapa era diferente, como en el instituto. Tendría un profesor por cada asignatura y no como hasta entonces, que el mismo profesor daba todas las asignaturas. En 5º todavía iba a tener una profesora para todas las asignaturas. Ese año me toco una nueva profesora en el colegio, se llamaba Leonor y su marido, también profesor, daba clases en la segunda etapa. Una de sus hijas también venia al colegio, estaba en 8º. Eran de centro de España, no recuerdo exactamente de donde, pero me suena que eran vallisoletanos. Desde el primer momento surgió entre Leonor y yo una simpatía que me recordó mucho a Doña Margarita, pero mejor todavía. El caso es que Leonor fue mi mejor profesora y de hecho, mis notas en 5º de E.G,B. son las mejores que nunca he tenido. El caso es que separaron lo que era mi clase y reorganizaron algunos cursos y parte de mis amigos, con los que llevaba desde primero, los trasladaron a otra clase. En la nuestra incorporaron a otros compañeros. Entre los nuevos estaba un tal Amadeo, repetidor, un par de años mayor que yo y que por no se que cosa nos convertimos en inseparables. Formamos un grupo interesante, Francisco, un poco loco pero divertidísimo, Javi, bastante buena gente, Pedro Antonio, mi vecino del primero, un poco afeminado, buena gente y por supuesto, Amadeo y yo.


Ese septiembre también lo recuerdo porque en el cine estrenaron dos películas que me impactaron mucho. Una fue Aeropuerto 77, la típica película de catástrofes de los 70. En esta entrega que contaba con un elenco de actores bastante bueno (Jack Lemon, Brenda Vaccara, Olivia de Havilland, Joseph Cottens y el mismísimo James Steward) se narraba la historia de un millonario que construye un avión exclusivo de pasajeros (en realidad era un Jumbo 747) y que en su viaje inaugural, lo secuestraban y el avión tenia un accidente aterrizando en el mar y hundiéndose a poca profundidad. La otra gran película que estaba en el cine en aquellos días era La guerra de las galaxias película esperada y con una crítica muy buena. Recuerdo unos meses antes, en el programa revista de cine, la presentación de la película en el festival de Cannes. Recuerdo por el paseo de Cannes a los dos robots protagonistas.



Fue sobre finales de septiembre cuando otra vez mi padre me sorprendió, a pesar de que ya teníamos coche, la ranchera 1400-C, me dijo que se había comprado un segundo coche. Y al igual que pasó con el Mercedes, era también un coche que sonaba exclusivo. Se trataba de un BMW, pero claro, cuando llegue al taller, me lleve una pequeña decepción. Resulta que aquel coche era el modelo 700, un pequeño coupe de dos puertas y cuatro plazas, de color rojo y de principios de los años 60, con el motor de dos tiempos en la parte de atrás. Claro, para la imagen que se tiene y que incluso se tenía ya en aquella época de la marca, aquel coche no cuadraba mucho. De todos modos, con el paso del tiempo aprecie mucho ese coche, de hecho, creo que ha sido el más interesante de todos los coches que tuvo mi padre.


En televisión hacían furor dos series muy divertidas y con un cierto toque diferente, aunque quizás para mi, al tener ya la televisión en color, eso hiciera que las recuerde diferentes. Una de ellas era española, Curro Jiménez protagonizada por Sancho Gracia, Álvaro de Luna y un joven y apuesto Pepe Sancho (en la actualidad hace de Don Pablo en la serie Cuéntame como pasó). Aunque ya llevaba un tiempo en antena, conforme fue avanzando la serie, fue ganando en sentido del humor, e incluso ya empezaban a verse partes de la anatomía femenina. La otra era norteamericana, por supuesto, y se estreno ese otoño, me refiero a Starsky y Hutch, una pareja de detectives, jóvenes y algo peculiares. Famosísimo el Ford Torino de color rojo con una franja blanca lateral que conducían. Pero lo que más recuerdo con cierto impacto de aquel otoño fue la retransmisión de un festival o una gala, no recuerdo exactamente de que era, en la que al final de aquel evento actuaba por primera vez para España un grupo que se convirtió en todo un boom, me refiero al grupo BONEY M. Creo que ese fue mi primer contacto con la música llamaba “disco”.


El 29 de septiembre se vuelve a instaurar la Generalitat de Cataluña, después de las manifestaciones que hubieron el 11 de septiembre (Diada de Catalunya), aun recuerdo aquellas palabras de su presidente, que regresaba del exilio, Josep Tarradellas, diciendo en el balcón aquello de: “ciutadans de Catalunya: ¡ja soc aquí!”

Pd.: La foto del BMW la encontre por casualidad navegando por internet, unos meses después de que falleciera mi padre. El coche estaba en venta, para restaurar. Por lo que he podido deducir y con la ayuda de mi madre y de amigos de mi padre, se trata del coche de mi padre, que lo vendió a principios de los 80.

martes, 2 de diciembre de 2008

1977 (IV) El rey ha muerto....

Acabe el colegio más o menos bien a pesar de que la profesora no me gustaba demasiado, pero debo de reconocer que fue bastante mejor profesora lo que pensaba, porque yo estaba más preparado que antes, y eso lo note en el curso siguiente. Ahora entre mis nuevas aficiones estaba la del tren eléctrico, me encantaba montarlo en mi habitación y como en la tienda donde lo compramos vi unas maquetas grandes con casas, estación, carreteras y cochecitos, la idea que tenia era de ir haciéndome poco a poco una maqueta como esas. De hecho, cada vez que iba al centro con mi madre, al médico, pasábamos por aquella tienda y me compraba alguna casita para montar, fueron mis primeras maquetas.



Al principio del verano como siempre, me solía ir muchos días con mi padre al taller a “trabajar”. Me sentía tan feliz con mi padre viendo como trabajaba, el ir y venir de aquellos coches que entraban, se reparaban y salían. Pero también había días que me gustaba quedarme en casa con mis hermanos. Bajábamos a la calle a jugar con nuestros vecinos y así nos pasábamos horas y horas en la calle, nosotros solos. Un sábado por la tarde nos fuimos de compras en la “ranchera” 1400-C y mi padre nos dijo a la vuelta, “¿queréis ver como va la casa nueva?” Nos metimos por unas calles que no conocíamos y salimos a un campo de fútbol abandonado, entramos con el coche y vimos en mitad del campo un enorme edificio de siete plantas a medio terminar, era impresionante.




Las famosas elecciones las gano la UCD, el partido fundado por el presidente de gobierno en funciones, Adolfo Suárez. Fue como si los españoles quisieran en aquellas primeras elecciones seguir una línea prudente, pero consiguiendo poco a poco cambios. Recuerdo como salieron las primeras imágenes del primer parlamento democrático, de cómo cambio el nombre del edificio, paso de ser CORTES ESPAÑOLAS a CONGRESO DE LOS DIPUTADOS. Recuerdo como salían en la televisión entrando en el parlamento Dolores Ibarruri y Rafael Alberti como parlamentarios del partido comunista, que por cierto, en aquellas elecciones quedo como tercera fuerza política, después del PSOE, y adelantando a AP (Alianza Popular, lo que más tarde se convirtió en el PP).


Un fin de semana de julio nos fuimos con unos amigos de mis padres una cala cercana a nuestra ciudad, conocida con el nombre de La Cobeta Fumá. Aquello consistía en irnos con tiendas de campaña y hacer acampada libre. Para nosotros era toda una novedad dormir fuera de casa, ya que mi padre nunca tenia vacaciones, y los fines de semana estaba demasiado cansado como para viajar, además a mi padre dormir fuera de casa no le gustaba demasiado. Mis padres se llevaron un pequeño colchón, que abatiendo los asientos traseros de aquella ranchera, lo ponían encima y la parte de atrás del coche se convertía en una enorme cama. Nosotros, los niños, dormíamos en una tienda de campaña. La primera noche me dio un fuerte ataque de asma, y en mitad de la noche me tuve que levantar porque en aquella tienda de campaña me ahogaba. Desperté a todo el mundo y al final dormí en la ranchera con mis padres. Como yo era tan menudo y estaba tan flaco, me acople en el asiento delantero, que como en ese coche era corrido, ya que tenia el cambio de marchas en la columna de dirección. Durante todo el día siguiente lo pase bastante mal, aquella “excursión” resulto ser un fiasco por culpa de mi asma, así que antes de que se hiciera de noche, tuvimos que regresar, un día antes de lo previsto.

De aquel agosto no recuerdo nada en particular, mis abuelos vinieron de Sevilla a pasar unos días en El Campello. De las amigas que mi tía tenía allí y que se veían en los veranos, estaba Begoña Bevia, que resulta que su padre era un senador del PSOE recién elegido en las elecciones de junio. En casa ya se hablaba con cierta libertad de política, y en esa época fue cuando yo empecé a saber que en este país había una república, que Franco era un general del ejercito que se levanto en armas contra el gobierno legítimamente elegido en elecciones, que eso provocó la guerra civil, que gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini, Franco ganó la guerra contra la república; y que mi abuelo estuvo en la cárcel por motivos políticos y que no lo fusilaron de milagro….en pocas palabras, tome conciencia política y empecé a entender algo de todo aquello.





Pero quizás lo mejor y más importante de ese verano fue que poco a poco fuimos entablando amistad con los vecinos del primero, Jesús y Fina, aquel joven matrimonio de Zaragoza. A Fina le hacia mucha gracia mi hermana Verónica y poco a poco fue teniendo contacto con ella, y el resto fue casi seguido. Y como mi madre es como es, no le costo mucho entablar amistad con ella. El caso es que este matrimonio fueron unos de los amigos más importantes de mis padres.




A mediados de agosto, sobre el 16, dieron en televisión la noticia de que Elvis Prestley, el “rey del rock” había fallecido de un ataque al corazón….

miércoles, 19 de noviembre de 2008

1977 (III) La Primera Comunión

Unos días antes del 10 de Junio fuimos a Galerías Preciados a recoger los trajes de comunión de Elisa y mío. A mí, como siempre, me habían tenido que arreglar los camales de los pantalones, que me estaban enormes. Además la chaqueta hubo que arreglar de mangas. El caso es que ahora, viendo las fotos, aquella “americana” y aquellos pantalones acampanados me sentaban con a “un santo dos pistolas”, y es que yo estaba demasiado delgado en aquella época. El viernes por la tarde antes de la comunión mi madre llevo a Elisa a la peluquería. Recuerdo que le hicieron una permanente que le hacia parecer una mujercita de recién cumplidos los 8 años. Realmente estaba guapa, recuerdo subiendo por las escaleras de casa, lo cambiada que parecía.
Fina, nuestra vecina de arriba, hacia pocos meses que se había hecho Testigo de Jehová. Esto era una novedad en España, porque hasta entonces, España era Católica, Apostólica y Romana. La libertad de culto fue algo que llego como el destape, de repente y a grandes pasos. Pero en esta familia la libertad de culto provoco una escisión, ella se volcó en su nueva religión, mientras su marido, Luis, seguía fiel al catolicismo. El caso es que su segundo hijo, Joaquín o “Ximo” de más o menos mi edad, hacia la comunión porque Luis, el padre, lo quería. Pero claro, Fina, su madre, como que se opuso, pero por no tener un grave problema con su marido, acepto de mala gana que Ximo hiciera la comunión, aunque eso si, sin participar de ninguna manera. Y como ultimo acto de rebeldía, la noche anterior, llamando a Ximo desde la ventana, como Ximo no le hacia demasiado caso, le tiro una botella de plástico que impacto en la cara de Ximo, dejando su rostro marcado. Pero no sólo eso, sino que cuando el pobre Ximo llego a casa, le puso “Mercromina” por toda su cara. Resulta que como nosotros no teníamos bañera en nuestro cuarto de baño, solo una pequeña ducha, el día de nuestra comunión nos bañamos en casa de Fina, y al subir a su casa y ver la cara del pobre Ximo, mi madre intento limpiarle un poco la cara de aquel desinfectante rojo. Mi madre sufrió un pequeño percance con su vestido, y es que al plancharlo se le quemo la parte de abajo, con el consiguiente disgusto. Menos mal que tenia otro que no había estrenado y que, a pesar de no ser tan bonito, por lo menos lo estrenaba.


Ese día según decían era el más importante de mi vida, porque recibía el “cuerpo de Cristo”. En la iglesia, tenía que salir a leer un párrafo, y me puse tan nervioso que casi me meo encima. Yo sinceramente no entendía muy bien aquello de la primera comunión, pero me gustaba el hecho de ser un día especial. Sobre todo porque ya en aquella época una comunión era como una pequeña boda….con banquete incluido. Por supuesto, Elisa y yo tuvimos nuestro banquete de la primera comunión. Lo celebramos en el restaurante “Petit Jean”, que estaba en la entrada de nuestra calle. Era un pequeño restaurante regentado por un matrimonio francés. Asistieron todos los amigos de mis padres, nuestros padrinos, mi “querida” abuela Concha, mis tíos Carlos y Helen, Zoa, Lily y Conchita, primas de mi madre, Emilio y Lola, tíos de mi madre, y así hasta un número más o menos de unas 60 personas. Fue el primer acontecimiento social en el que nosotros, Elisa y yo, éramos los protagonistas. Lo mejor fue que cuando fuimos repartiendo los recordatorios, todo el mundo nos daba un billete de 100 pesetas. La cantidad de cálculos que hice en mi cabeza pensando en todo los juguetes que me compraría con aquel dinero. Claro que mis padres ya se encargaron de darme solo una parte, y el resto serviría para pagar tan enrome gasto. El caso es que al final de aquel día, le pregunte a mi madre: “Mamá, ¿Y cuando se hace la segunda comunión?”



Entre los regalos que había recibido había de todo, desde lo clásico que es para un chico, un reloj y una pluma estilográfica hasta juguetes. Recuerdo aquella primera pluma, una Parker modelo 45, de color azul. Aquella pluma se me rompió con el paso de los años, ya que durante un tiempo me dio por escribir con pluma. Hace un par de años encontré el mismo modelo en una papelería, y la compre. También recuerdo que una vecina me pregunto que era lo que quería que me regalara. Como a mi no se me ocurría nada, ella me sugirió “un desayuno”. Le dije que si, aunque me extraño el regalo, no se si pensaba que la vecina me iba a preparar un desayuno del estilo que se veían en la películas o algo así. El caso es que un par de días después apareció con una bonita caja y dentro había una taza con motivos religiosos, un platito de plata, una cucharilla de plata y una especie de imperdible para la servilleta también de plata…..eso era un “desayuno”. Con el dinero que sacamos al final mi padre me acompaño a una tienda especializada en juguetes y maquetas y me compró un tren eléctrico.


Unos días después de mi comunión, se produjeron por fin, las famosas elecciones al parlamento. Eran las primeras elecciones de nuestra recién estrenada “democracia”.

martes, 11 de noviembre de 2008

1977 (II) Jumbo 747

Quizás la noticia que a mi más me impacto no fue la legalización del partido comunista, aunque recuerdo que por fin oí a mis padres hablar delante de nosotros del “partido” sin ningún tipo de tapujos. Mis padres eran simpatizantes, nunca habían pertenecido a él, pero mi abuelo si que estaba afiliado. Fue toda una revelación para mi descubrir aquello, y recuerdo que comente en mi inocencia de niño: “¿los comunistas son buenos? Fíjate que yo pensaba que eran los malos…..”


La noticia que de verdad me impresiono sobremanera fue la colisión en el Aeropuerto de Los Rodeos en Tenerife el 27 de marzo de dos Boeing 747 “Jumbo” (el avión más grande de pasajeros en aquella época) con un balance de 583 muertos y tan solo 70 supervivientes. Hasta hace poco en uno de los armarios trasteros de casa, apareció la revista interviú con el reportaje fotográfico, afortunadamente en blanco y negro, con los restos de la tragedia. Sobre todo recuerdo el encabezamiento del artículo, con un dibujo recreando el momento del accidente….








En aquella primavera tuve otra recaída con mi asma, esta vez lo pase bastante mal. Estuve unos días sin ir al colegio, pero una tarde, algo cansado de estar tanto en casa, le dije a mi madre que por lo menos quería ir a catequesis. Me había tomado muy en serio lo de mi primera comunión. El caso es que esperando que viniera Elisa del colegio y se llevara su merienda, me puse a jugar con el gato. Bueno aunque más que jugar, debo reconocer que lo estaba fastidiando un poco, y como no, el animal se defendió dándome un zarpazo justo debajo del ojo, en la mejilla derecha. Se me inflamo y me puse algo de crema, y salimos camino hacia la iglesia. Pero mi asma no me dejo caminar mucho, y llegar hasta la iglesia fue todo un suplicio. De hecho, llegamos tarde, y Feli nos dio una reprimenda. Pero claro, al decirle que yo estaba enfermo y que había hecho el esfuerzo de ir, y que mi hermana la pobre se había retrasado por mi, Feli se apiado de nosotros y hablo con Don Vicente. Don Vicente salio y nos dijo que ya que estábamos allí, que él tenia una misa en ese instante y que nos quedáramos y así aprovechábamos. La misa era un funeral con muerto incluido….cuando termino, Don Vicente nos hizo pasar a la sacristía y me regalo un precioso crucifijo de plata que me dijo que estaba bendecido por el papa Pablo VI, que tuviera mucha fe y que gracias a eso me curaría mi enfermedad….que a día de hoy, todavía sufro.

Cierto sábado por la tarde nos fuimos todos a Galerías Preciados a comprar los trajes de la comunión para Elisa y para mí. En la sección de ropa de niños nos atendió una amable y simpática joven, llamada María José, que a partir de entonces siempre a ella era a quien nos dirigíamos a comprar la ropa en esos grandes almacenes. Ella estuvo trabajando hasta la venta de Galerías Preciados al Corte Ingles, a mediados de los 90…y hasta entonces siempre que pasábamos por allí, íbamos a verla.

En mayo se celebro el todavía “populoso” festival de la canción de Eurovisión. La representación española corría a cargo del cantante Micky, con la canción “Enséñame a Cantar”, una cancioncilla pegadiza con un toque Folk….El festival que se celebro en Londres, ganando el certamen la canción “L’oiseau et l’enfant” representante de Francia. Como unos días después salió la noticia de que el Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón, hijo del último rey, Alfonso XIII, cedía los derechos de sucesión al actual rey, Juan Carlos. De hecho, Don Juan era quien debía de haber sido el rey, pero sus desavenencias con Franco le privaron del trono. Y por fin, la campaña política, las primeras elecciones democráticas en 40 años y los partidos nos mostraban sus slogans…. Recuerdo los himnos de los partidos, algunos más acertados que otros, y recuerdo como ya después de tantos años, se oía la famosa “internacional”. Recuerdo aquellos carteles por las calles, aquellos mítines que salían por televisión, recuerdo incluso a algunos famosos que hablaban sobre los partidos con los que simpatizaban. Entre ellos, recuerdo a Víctor Manuel y Ana Belén que era sabido su simpatía al partido comunista. También recuerdo a Bárbara Rey, que en aquella época era una presentadora muy cotizaba en Televisión Española, dando su apoyo al partido Unión de Centro Democrático, partido fundado por el entonces presidente del gobierno, Adolfo Suárez. Y en este ambiente, por fin, llegamos al día de mi comunión.

jueves, 30 de octubre de 2008

1977 (I) 625 Lineas de Color

En aquel enero de 1977 había cierta incertidumbre sobre lo que se acababa de aprobar, la ley de reforma política. De hecho, mucha gente no sabia muy bien que era aquello de “que la soberanía de un estado reside en el pueblo”. Por otro lado, a pesar de la amnistía del 30 de julio del año anterior, todavía existía la ley de censura en la prensa y los partidos políticos todavía no estaban legalizados, y menos, por supuesto, el partido comunista. En ese ambiente yo con apenas recién cumplidos los 9 años, seguía dando clases de catequesis y me estaba preparando para en esa primavera tomar mi primera comunión. En aquellas clases tanto Don Vicente, nuestro párroco como Feli, la mujer que se encargaba de la catequesis, nos daban charlas y a veces se les escapaba ese miedo que en sectores más reaccionarios tenían a los cambios que se estaban produciendo en nuestro entorno. Todo esto contrastaba con el ambiente liberal que se respiraba en nuestra casa. Las revistas Interviú circulaban libremente por el salón de casa, y yo estaba harto de ver a aquellas mujeronas como Dios las trajo al mundo, o bien, recuerdo un viernes que mi madre nos advirtió que si el cura nos preguntaba que habíamos comido, que dijéramos que pescado y verduras. Luego con el tiempo mi oí a mi madre hablar con una vecina y decirle que “mi hijo esta enfermo, y yo le doy carne y proteínas que le vienen muy bien, y a mi ninguna creencia me va a hacer que cambie los alimentos a mi hijo, lo primero es él” Entonces lo entendí.



Mi padre más o menos por aquella época se deshizo del Mercedes, con gran disgusto para mí, aquel coche me gustaba muchísimo. Bastantes fines de semana se marchaba a pescar, su nueva afición, y claro, el domingo por la mañana, regresaba con un cubo lleno de peces….creo que ha sido la época de mi vida que más pescado he comido. Recuerdo como a nuestro gato, Pochete, un día le dimos uno de aquellos peces muertos para que teóricamente, se lo comiera. El gato jugo con el cadáver del pez por todo el pasillo, hasta que se canso y lo dejo en una esquina. Esos domingos, mi padre se acostaba nada más llegar y no se levantaba hasta la hora de comer, con lo cual, aquellos paseos en coche que dábamos los domingos por la mañana se acabaron en aquella época. Elisa y yo, después de desayunar, nos íbamos solos a la iglesia a oír la misa como buenos catequistas.


A finales de enero se produjo un hecho verdaderamente lamentable y que forma parte de la historia de nuestra transición política. La matanza de los abogados laboralistas de la calle Atocha fue un verdadero impacto y duro golpe a ese proceso que se estaba fraguando. Yo ya empezaba a sospechar por lo que oía de las conversaciones de mis padres y de sus amigos, que aquellos “elementos” todavía llamados subversivos no eran tan malos como los pintaban en los medios “oficiales” de comunicación. Todavía recuerdo como cuando se hablaba del ilegal partido comunista, de un tal Santiago Carrillo, mis padres se miraban y se sonreían.



Antes de semana santa, mis padres formalizaron la compra del piso nuevo, que estaban construyendo en el antiguo campo de futbol del Hércules C.F., el Campo de la Viña, abandonado desde que unos años antes se construyera el estadio José Rico Pérez. La promoción de esos pisos la estaban llevando el propio José Rico Pérez, empresario y promotor inmobiliario alicantino de gran renombre y presidente del equipo futbolístico antes mencionado y Enrique Berenguer Espasa, otro empresario y promotor que casualmente era el padre de mi tía Helen. Supuestamente para principios de 1978 estaría terminado. También por aquella época mi padre se compró otro coche, una ranchera SEAT 1400-C de color gris marengo con el techo blanco. Aquel coche había pertenecido a un matrimonio Holandés afincado en Villajoyosa y que él era paralítico y su mujer era quien conducía tan aparatoso vehiculo. Realmente el coche tenía poquísimos kilómetros y estaba como nuevo. Y por ultimo, la gran novedad fue que cambiamos el viejo televisor en blanco y negro por un Normende, alemán, y en COLOR, por fin entraba el color en nuestra casa. Recuerdo aquella primera tarde de sábado, cuando todos mis vecinos pequeños vinieron a ver la serie “Marco” en color a mi casa. Recuerdo aquellos primeros programas que vi en color, desde entonces, la televisión gano en espectacularidad para mi. Recuerdo la serie “La mujer policía” con una estupendísima aunque ya algo madura Angie Dickinson y recuerdo también un programa que era como un resumen semanal de la programación que hacían los domingos por la tarde y que lo presentaban José Antonio Plaza y Paca Gabaldon (actriz antes conocida como Mary Francis), el programa “625 líneas”. Más tarde este programa lo presentaría Mayra Gómez Kemp….


En plena semana santa de aquel 1977, entre rumores y legalizaciones de partidos políticos para las inminentes primeras elecciones democráticas en junio, salio en el telediario presentado por Lalo Azcona la noticia de que habían legalizado el partido comunista…..