






En cuanto a los acontecimientos políticos, el gobierno de la UCD, partido que había ganado las últimas elecciones no atravesaba por su mejor momento. Además de las luchas internas, y de la sombra de que los militares nostálgicos dieran un golpe de estado, estaba también la feroz oposición del grupo socialista, encabezado por Felipe González. La crisis económica, el desempleo, la inflación y el terrorismo tampoco ayudaban mucho a aquellos primeros gobiernos de nuestra joven democracia. Ante aquella situación y quizás un poco presionado por todo ello, Adolfo Suárez, presidente del gobierno, a finales de enero presentó su dimisión. El lunes 23 de febrero se procedía a la votación de investidura del candidato al cargo presentado por el partido ganador, la UCD, Leopoldo Calvo Sotelo.
Aquella fría tarde de febrero salí del colegio a las 5, como de costumbre y me fui derecho a casa. Tenia que hacer unos ejercicios de inglés y de ciencias naturales, así que me puse en la salita, y mientras veía la televisión hacia mis deberes. Mis hermanos estaban en la calle jugando y a eso de las 8 subieron para casa a cenar. Mi padre normalmente llegaba sobre las 9 ó 10 de la noche de trabajar, por eso, al verle entrar en casa a poco más de las 8 pasadas, me sorprendió. El pobre estaba tan blanco y con una cara de susto que yo nunca le había visto. Entonces nos preguntó a mi madre y a mi si estabamos todos en casa, a lo que mi madre dijo que sí. Entonces nos contó que estaba en el taller trabajando y que alquilen le dijo que los unos militares habían entrado en el congreso de los diputados. Que entonces pusieron la radio y que todas las emisoras empezaron a emitir música militar, y que a continuación, el Teniente Coronel Millans del Bosch, capitán de la 3º región militar (a la que pertenece Valencia y Alicante) dio un parte, anunciando el toque de queda en dicha región. Me preguntó también si habían dicho algo en televisión, pero en la primera cadena que es lo que yo estaba viendo, no dijeron nada, siguieron con la programación normal que hacían a esas horas. A las nueve, en teoría, empezaba el telediario, pero por sorpresa, a dicha hora, en vez de poner el telediario, pusieron una película de Bob Hope. En ese momento quizás empece a darme cuenta de que ocurría algo realmente grave. Desde hacia un rato, habíamos localizado varios transistores en casa, y sintonizamos varias cadenas de radio, entre ellas algunas a nivel nacional donde daban algo más de información, ya que las cadenas regionales seguían con la música militar. En uno de los intermedios de aquella insustancial película, anunciaron que el Jefe del Estado, el Rey Juan Carlos I, iba a dirigirse a la nación. Y al rato, apareció nuestro rey, vestido de militar, informándonos de lo acontecido y de que se estaban tomando las medidas oportunas para garantizar la supervivencia de la democracia. Aquel mensaje nos tranquilizo a todos. A continuación, en televisión ya empezaron a hacer conexiones con la Carrera de San Jerónimo, donde se encuentra el congreso de los diputados. También emitieron las imágenes que dieron la vuelta al mundo, del momento en que el Teniente Coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero irrumpía en el hemiciclo, interrumpiendo la sesión, pistola en mano, y dando un par de tiros al techo, dijo aquello de “quieto todo el mundo” “al suelo, coño”. Recuerdo como el ministro de defensa, el General Gutiérrez Mellado, se levanto de su escaño a pedir explicaciones y que como un par de chulescos guardias civiles lo agarraron y lo intentaron tirar al suelo. Recuerdo como mi padre les llamó de todo a aquellos “patriotas” que se creían que nos iban a salvar a todos los españoles. Por supuesto, mi padre le dijo a mi madre que nosotros no iríamos al colegio al día siguiente hasta ver que pasaría con los acontecimientos. Recuerdo que a eso de las 3 de la madrugada, mi padre me obligo a irme a la cama, a pesar de mis protestas. Recuerdo que cuando me metí en la cama, encendí un transistor de radio y me puse a escuchar la radio un rato hasta que me dormí…..
El año 1979 fue declarado por la ONU año internacional del niño, y como himno de aquel acontecimiento, la organización escogió la canción del grupo ABBA “Chiquitita”. Yo por aquel entonces seguía recuperándome de mi hospitalización en diciembre, y ya había empezado el tratamiento con las vacunas. Recuerdo que todos los días tenia que ir a pincharme en el brazo, y cada 3 días, un pinchazo extra subcutáneo en la espalda…..por lo que yo a veces bromeaba diciendo “d-año internacional del niño”…. 






Creo que no hace falta que les cuente que yo, por mis ideas más o menos izquierdistas, me considero básicamente republicano. Para mi la corona, el rey y demás añadidos que tiene una monarquía por si misma, me parecen un anacronismo y una contradicción en un estado democrático y de derecho. ¿ Por qué un señor que por el simple hecho de apellidarse Borbón, o Windsor, o lo que sea tiene el derecho de ser el jefe de un estado, sin posibilidad de cambio? ¿Por qué a esa familia esta por encima de leyes y el resto de ciudadanos les debemos pleitesía? Para mi, vuelvo a repetir, es un anacronismo.
En cualquier caso, lo sigo diciendo, soy republicano por encima de todo. El pasado sábado, día 18 de abril, en nuestra ciudad se produjo una manifestación de conmemoración de la segunda república. Tengo un amigo que pasaba por allí y me dijo algo que yo no había reparado: “ ….En la manifestación he visto la típica bandera tricolor, rojo, amarillo y morado, pero he visto el escudo de la república y he visto que en su parte superior tiene una corona, ¿Cómo un escudo republicano tiene una corona? Claro, así no me extraña que la república en España no haya funcionado………” Y es que lo que no pase en este país……Ya me imagino, si se proclama la 3ª república, seguro que en las elecciones, sale elegido un Borbón, eso si, muy campechano……